Introducción
La Oficina de Enlace ha estado observando las tendencias y cuestiones internacionales importantes para el sector de políticas culturales desde la Reunión Anual de Ministros de 2004. Se ha considerado una gran variedad de cuestiones de política en los ámbitos gubernamentales, académicos y de la sociedad civil. Después de haber observado eventos y conferencias importantes celebrados a partir de octubre de 2004, la Oficina de Enlace ha identificado dos orientaciones de política cultural:
- Políticas culturales y cohesión social; y
- Desarrollo sostenible y diversidad cultural.
Políticas culturales y cohesión social
Durante el año pasado las discusiones y los debates internacionales se han centrado en cómo se puede usar la política cultural para promover la cohesión social. La cohesión social se define como la interdependencia entre los miembros de la sociedad, es decir, cómo se relacionan unas con otras las personas y los grupos. La cultura se puede definir como una serie de valores, un sentimiento de identidad compartido y un entendimiento único propio de un grupo.
La investigación está mostrando que las políticas culturas pueden fortalecer la cohesión social para ayudar a los países a superar las tensiones étnicas, religiosas y lingüísticas, avanzar en las relaciones interculturales y brindar un cierto nivel de seguridad[1].
A medida que los gobiernos continúan elaborando nuevas estrategias para consolidar la cohesión social y administrar la diversidad, políticas culturales talas como medidas para apoyar organizaciones de artes se vuelven elementos clave para el sostenimiento, enriquecimiento y mejoramiento de las vidas de ciudadanos. La investigación ha mostrado también que la identidad cultural, el patrimonio cultural, y las industrias culturales viables son fundamentales para alimentar la cohesión social y consolidar el sentimiento de identidad nacional[2].
La aceptación de la diversidad cultural, en el marco de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, es un requisito para el logro de la seguridad humana mediante la consolidación de la cohesión social, la promoción de la buena gobernabilidad, y el fortalecimiento del respeto y la comprensión mutua.
Mediante la elaboración de políticas culturales que apoyen la cohesión social, los gobiernos pueden ayudar a que todos comprendan las diferencias que hay entre ellos y a superar las divisiones y brindar a los ciudadanos acceso a un cierto nivel de paz y seguridad.
Desarrollo sostenible y diversidad cultural
Recientemente se han mantenido conversaciones sobre el rol de la cultura en el desarrollo sostenible. Para que cualquier tipo de desarrollo sea sostenible debe integrar la gestión ambiental, el desarrollo económico y el bienestar de todas las personas. Algunas organizaciones han reconocido recientemente que la cultura constituye el cuarto pilar del desarrollo sostenible junto con el desarrollo social, el desarrollo económico y la protección del medio ambiente[3]. Ello es compatible con lo expresado en Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible reconociendo la importancia de que la creación de solidaridad humana incluye la promoción del diálogo y la cooperación de todas las civilizaciones y pueblos del mundo, independientemente de la raza, la discapacidad, la religión, el idioma, la cultura, o la tradición.
Como resultado, el énfasis se ha puesto en reconocer el rol que la cultura y el patrimonio tienen en el desarrollo sostenible en aspectos tales como el turismo sostenible, el conocimiento tradicional, y las industrias culturales y creativas.
Los gobiernos, los académicos y la sociedad civil han estado observando el desarrollo de capacidades con el fin de ayudarles a promover, proteger y salvaguardar su propia cultura en un contexto de creciente globalización. Así se contribuye a largo plazo a la sostenibilidad de una sociedad saludable, productiva y cohesiva.
El rol de la cultura en el desarrollo sostenible también se relaciona con cuestiones económicas, en el sentido de que los gobiernos están reconociendo que los bienes y los servicios culturales tienen un doble rol que contribuye tanto al desarrollo económico como al desarrollo social de un país. Actualmente se están haciendo esfuerzos para explorar nuevas maneras de transformar la expresión cultural de los países en desarrollo en industrias culturales sostenibles a fin de impulsar el desarrollo social y económico. Tanto los países en desarrollo como los países desarrollados continúan asignando importancia al rol que tienen los bienes y los servicios culturales en la generación de ingresos y empleo y su aporte directo al desarrollo sostenible a largo plazo.
Los gobiernos puden desear desarrollar deben reconocer la necesidad de instrumentos tales como los indicadores culturales a fin de medir exactamente el impacto económico que tiene en las comunidades con respecto a la creación de empleo, la reducción de la pobreza, y el impacto ambiental y social.
Conclusión - Posibles vías para el futuro
Las tendencias en materia de política cultural enunciadas en este documento constituyen sólo dos cuestiones de interés identificadas por la Oficina de Enlace en la comunidad general. La RIPC continúa brindando a sus miembros un foro flexible, informal, de carácter no vinculante para la consideración y el debate de una amplia variedad de cuestiones de política cultural relacionadas con la cohesión social y el desarrollo sostenible.
Preparado por la Ofincina de Enlace de la RIPC
[1]UNESCO: Research on the Role of Culture in Social Cohesion, París, Francia, Noviembre 2004.
[2] Consejo de Europa: European Strategy for Social Cohesion, Estrasburgo, Francia, marzo de 2004.
[3]Reunión Internacional de las Naciones Unidas destinada a examinar la ejecución del Programa de Acción para el desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares en – el rol de la cultura en el desarrollo sostenible de los pequeños Estados insulares, Puerto Luis, Mauricio, 10-14 de enero de 2005.
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