Red Internacional de Politicas Culturales
Grupo de Trabajo Sobre Patrimonio Cultural
Reunión Virtual
Estudio Comparativo : Semejanzas y Diferencias
Arq. Edgar Tavares López
Dirección de Patrimonio Mundial
Instituto Nacional de Antropología e Historia
México
Con la escasa participación de sólo cinco países
miembros de la Red Internacional de Políticas Culturales:
Sudáfrica, Suiza, Canadá, Filipinas y México,
se llevó a cabo del mes de diciembre de 2001 al mes de abril
de 2002 la Reunión Virtual convocada por ésta última
nación, cuyo objetivo principal era examinar las diferentes
posibilidades que el patrimonio cultural, tangible e intangible
(tradicional, contemporáneo e industrial) puede ofrecer para
el desarrollo económico y social de las naciones.
A manera de conclusión, se puede decir que esta Reunión
Virtual, a través del sitio Agora de la Red, permitió
conocer de forma general las diversas instituciones que atienden
el patrimonio cultural de dichos países, las legislaciones
establecidas para su protección, el empleo de la más
moderna tecnología para su registro e identificación,
la importancia que se le da al patrimonio intangible; así
como la participación de la sociedad civil, el aprovechamiento
del turismo cultural, las estrategias y recursos para la preservación
de la riqueza cultural de estos pueblos, y la función de
los grandes organismos internacionales en apoyo a la conservación
del patrimonio del mundo.
La información recopilada a través del Internet
nos acercó a las formas de trabajar el patrimonio cultural,
desarolladas por cinco países provenientes de cuatro continentes:
África, América, Asia y Europa, y que de manera resumida
presentamos a continuación.
El patrimonio intangible:
Los miembros de la Red Internacional de Políticas Culturales
tenían la esperanza de que en esta reunión el Grupo
de Trabajo sobre Patrimonio Cultural se enfocara principalmente
al patrimonio intangible, dado que es al que menos atención
le han prestado los organismos internacionales. Para ello se formuló
la pregunta ¿ Qué papel juega el patrimonio intangible
en el desarrollo socio-económico de tu país? De
la cual se obtuvieron distintas respuestas.
Los gobiernos de Sudáfrica y Filipinas reconocieron plenamente
el significado del patrimonio intangible, considerándolo
un tema prioritario dentro de sus actividades culturales, asimismo
saben de la importancia de difundirlo a los visitantes y de documentar
y preservar algunas formas de dicho patrimonio que necesitan desarrollarse
junto con los aspectos sociales y culturales de sus países.
En contraposición, el gobierno suizo aceptó que el
significado del patrimonio intangible aún no está
definido con claridad, y que no disponen de indicadores que les
permitan medir su impacto en el desarrollo socio-económico
de su país. No obstante realiza ciertas acciones junto con
la sociedad civil para preservar las características originales
de su cultura popular, como son las relacionadas con su lengua,
tradiciones folclóricas, danzas y arte tradicional.
Canadá tiene claramente definido el concepto de patrimonio
intangible y realiza actualmente reconocimientos en todos los rincones
de la nación para identificar las colecciones de tal patrimonio.
Por su parte, México señaló la falta de reconocimiento
que tienen sus autoridades gubernamentales respecto al patrimonio
intangible, obstáculo que impide avanzar en su preservación
y desarrollo. Lo mismo ocurre con los propios protagonistas culturales
que por sus limitaciones, marginalidad y falta de estímulo
no pueden tener una visión más amplia, por lo que
resulta imprescindible impulsar políticas que permitan desarrollar
la participación colectiva en la vida cultural, social, cívica
y ambiental de la nación. Asimismo, incidir en el diseño
de políticas públicas orientadas a formar educadores
especializados, capaces de fomentar la restitución de valores
vinculados al proceso sotenible de un desarrollo patrimonial nacional
e internacional, afianzado en las prácticas cotidianas.
Las instituciones:
En este tema todos los países que participaron en esta Reunión
Virtual cuentan con instituciones u organismos dedicadas a la preservación
y promoción de su patrimonio cultural. En Sudáfrica,
se estableció la Agencia Sudafricana de Recursos del Patrimonio,
quien es responsable del manejo del patrimonio nacional incluyendo
el patrimonio vivo. La Oficina Federal de la Cultura en Suiza cuenta
con una sección específica dedicada a la preservación
y promoción de los monumentos históricos, que presume
de haber desarrollado un notable modelo de inventario (ISOS) reconocido
internacionalmente.
El Departamento del Patrimonio Canadiense y su ministerio de agencias
tienen la encomienda de atender el patrimonio cultural y natural,
del cual resultan responsables. Destacan la participación
de ocho agencias principales, entre ellas Parks Canada; algunas
datan del siglo XIX. Cabe señalar el contacto regular y estrecho
que tienen los profesionales de dichas agencias con los de las provincias
y territorios gubernamentales. Canadá comparte su experiencia
con profesionales y expertos del mundo a través de seminarios,
conferencias, publicaciones, etcétera; asimismo, comparte
recursos con otros países al ser signatario de las diversas
convenciones internacionales sobre la protección del patrimonio
cultural.
Filipinas dispone de seis instituciones principales abocadas a
la preservación de su patrimonio, y la ayuda que ha otorgado
a otros países ha sido numerosa, así como la experiencia
obtenida en este campo. Entre sus actividades cotidianas sobresalen
las concertadas con la UNESCO, ASEAN, ASPC, Asia-Pacífico,
Asia-Europa entre otras. En México, la institución
más sólida es el Instituto Nacional de Antropología
e Historia convertida en salvagurada del patrimonio cultural; en
la última década ha venido jugando un papel protagónico
en el intercambio de experiencias en materia de protección
y conservación del patrimonio cultural, además, participa
activamente y de manera oficial en las reuniones del Bureau y del
Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
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Los avances tecnológicos:
La mayoría de los países involucrados coincidieron
en subrayar la importancia de aprovechar las innovaciones tecnológicas
para la administración y el manejo de su patrimonio cultural.
Por ejemplo, Suiza dio a conocer dos proyectos los cuales se apoyan
en la tecnología actual, como son el CHOICE creador de una
plataforma común de herramientas a disposición del
público, donde se insertan documentos regionales, aspectos
financieros, el proyecto ISOS. Por otro lado se tiene el proyecto
de enumerar e identificar la colección fotográfica
de los Archivos Federales de Monumentos Históricos, para
que pueda tener también acceso al público.
La Red Canadiense de Información Patrimonial (CHIN) presume
de haber realizado en los últimos 30 años, el mejor
uso de la tecnología para el buen manejo de sus colecciones.
Como resultado se tienen varios productos y museos virtuales, así
como la formación de museógrafos nacionales y foráneos.
El objetivo principal del CHIN es asegurar que los profesionales
del patrimonio estén actualizados con lo último de
la información y de las tecnologías de comunicación,
lo cual repercute en el buen desempeño de sus agencias.
En Filipinas reconocen que el internet ha facilitado el intercambio
de información y que las ligas en el ciberspacio son de enorme
beneficio. Este país se ha beneficiado con los avances tecnológicos
de varias maneras, una de ellas ha sido la incorporación
de datos e información relativa al patrimonio cultural en
una Base Nacional de Datos Cultural, mantenida y actualizada por
la Comisión Nacional para la Cultura y las Artes (NCCA).
México también se ha sumado a esta actividad digitalizando
alrededor de 70 mil monumentos históricos catalogados hasta
el momento, de un total de 110 mil estimados en toda la nación;
ello permite de una manera fácil consultar los datos más
importantes de tal riqueza cultural.
Medidas legislativas:
Uno de los temas fundamentales para la protección del patrimonio
cultural es, sin duda alguna, las medidas legislativas establecidas
para tal efecto. En este aspecto los países participantes
disponen de una serie de leyes, actas y declaraciones recientes,
en su mayoría, con excepción de México. En
Filipinas el gobierno estableció una serie de leyes a fines
de la década de los noventa (1998-99) destinadas fundamentalmente
al desarrollo de estructuras gubernamentales y de sistemas para
la protección y el manejo del patrimonio local. Con ellas
también se busca lograr obtener recursos, así como
manejar y promover el patrimonio vivo.
El gobierno suizo reconoció con gran franqueza, tener lagunas
o carencias legislativas relacionadas directamente con la preservación
y promoción de su patrimonio arqueológico. Por su
parte, Canadá mencionó varias Actas decretadas su
gran mayoría en la década de los noventa. De ellas
destacan las relacionadas con la protección de las estaciones
del ferrocarril, los sitios y monumentos históricos nacionales,
la prevención para la descontrolada exportación de
patrimonio canadiense. Mención aparte merece el Acta de los
Museos que cobija a cuatro de los museos más interesantes
considerados como agencias básicas del Departamento del Patrimonio
Canadiense.
Filipinas señaló también con precisión
varias actas, proclamaciones y decretos presidenciales establecidas
para la protección de su patrimonio cultural. Se reconocen
en ellas los Tesoros Vivientes Nacionales, los derechos culturales
de las comunidades indígenas que dieron lugar a la creación
de la Comisión Nacional sobre Poblaciones Indígenas;
la declaración de importantes paisajes, monumentos y santuarios
nacionales, la excepción de impuestos a todas las donaciones
hechas al Museo y Biblioteca Nacional, así como a los archivos
del Instituto Nacional de Historia.
En México la protección del patrimonio cultural se
encuentra fundamentada en el artículo 27 de su Constitución
Política. Adicionalmente, en el artículo 73 fracción
XXV se establece que la emisión de leyes relativas a la conservación
del patrimonio cultural constituye una facultad del Congreso de
la Unión, el cual puede legislar sobre monumentos arqueológicos,
artísticos e históricos, cuya conservación
sea de interés nacional. Basado en estas premisas el Congreso
emitió la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas,
Artísticas e Históricas publicada el 6 de mayo de
1972.
De acuerdo con dicha ley son objeto de protección los siguientes
bienes: monumentos arqueológicos, aquellos bienes producto
de las culturas anteriores a la hispana; monumentos históricos,
bienes vinculados a la historia de la nación a partir del
establecimiento de la cultura hispánica y hasta el siglo
XIX; monumentos artísticos, bienes con valor estético
relevante del siglo XX en adelante; zonas de monumentos arqueológicos,
áreas territoriales donde se encuentren monumentos arqueológicos
inmuebles o se suponga su existencia; zonas de monumentos históricos,
áreas que comprenden varios monumentos históricos
relacionados con un suceso nacional y zonas de monumentos artísticos,
aquellas áreas que comprenden varios monumentos artísticos
asociados entre sí y que revistan valor estético relevante.
La Ley Federal y su Reglamento (emitido en diciembre de 1975),
establece una serie de disposiciones para evitar principalmente
el saqueo, el tráfico ilícito de bienes culturales
y el deterioro del patrimonio en su ámbito rural y urbano.
Otras leyes nacionales atienden al patrimonio y su relación
con el desarrollo urbano, el patrimonio natural, los bienes históricos
religiosos y el turismo. Desde el punto de vista autoral se cuenta
con la Ley Federal del Derecho de Autor que establece algunas disposiciones
que garantizan el respeto de autoría de las manifestaciones
de la cultura popular.
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Los actores sociales:
Como corresponsable del patrimonio cultural, la sociedad civil
tiene un papel fundamental en su preservación y promoción.
Al respecto, todos los países manifestaron contar con organizaciones
no gubernamentales y civiles que colaboran con el Estado. En Sudáfrica
han surgido a nivel nacional y local diversas organizaciones no
gubernamentales y grupos de la sociedad civil, para promover el
patrimonio cultural expresado en formas artísticas y artesanales,
así como para la preservación del patrimonio tangible
e intangible. Dichas organizaciones se agrupan de acuerdo con su
particular interés, como es el caso de la Sociedad Histórica
Militar de Sudáfrica, la Asociación Sudafricana de
Museos, etcétera.
La Federación Suiza no reúne solamente a los expertos
nacionales, regionales y locales para definir sus campos de competencia,
muestra de ello es la Ley sobre la protección del Paisaje
y la Naturaleza que prevé una participación importante
de la sociedad civil como órgano de control en dicha temática.
En esa ley se le otorga a las ONG´s nacionales, en especial
al Patrimonio Suizo / Heimatschutz, el derecho de rebatir las decisiones
gubernamentales. Por otra parte, las comunidades religiosas son
igualmente actores importantes en la preservación del patrimonio
cultural, y las privadas en menor medida. La economía privada
aporta poco apoyo, y cuando lo hace es a través de fundaciones.
Los esfuerzos para la preservación y promoción del
patrimonio cultural en Canadá, se realizan efectivamente
a través de una gran colaboración y disposición
tanto de los diversos niveles de gobierno, como de las ONG´s,
las comunidades culturales y académicas, y el sector privado.
Como ejemplo se tiene la ayuda proporcionada por los profesionales
unversitarios expertos en museos, en lo relativo al control sobre
la importación y exportación de los bienes culturales,
y la invitación a efectuar donaciones de bienes a aquellas
instituciones que puedan preservarlos y hacerlos accesibles al público.
La promoción del patrimonio cultural realizada por el gobierno
y el sector patrimonial es apoyada además, por diversos patrocinadores
y un alto número de voluntarios y organizaciones de voluntarios
como la Federación Canadiense de Amigos de los Museos.
Por su parte, Filipinas señaló nueve organizaciones,
entre fundaciones (Carlos Palanca, Phinma y Villanueva Foundation),
sociedades e instituciones bancarias (Metropolitan Bank of Manila,
The Citibank Card Network), como los otros actores sociales en la
promoción y preservación de su patrimonio cultural.
De igual manera en México han venido surgiendo diversos grupos
o asociaciones que poco a poco han logrado un reconocimiento de
las autoridades gubernamentales como guardianes, impulsores, patrocinadores,
promotores y difusores del patrimonio nacional tangible e intangible.
Entre ellas destacan las Fundaciones Culturales Banamex, Bancomer,
Televisa, Herdez, la Federación de Patronatos, la Sociedad
Civil Amigos de la Catedral, del Museo de Antropología, etcétera.
Cabe destacar aquí la formación de algunas asociaciones
dentro de las comunidades rurales o de provincia para la rehabilitación
de sus templos, o bien en algunas colonias de la capital del país
a favor de la protección de su patrimonio arquitectónico,
como es el caso del Movimiento Pro-Dignificación de la Colonia
Roma A. C., una colonia que cumple en este momento 100 años
de su fundación.
El turismo cultural:
En la búsqueda del punto de equilibrio entre los aspectos
sociales y económicos positivos del llamado turismo cultural,
y la exigencia de proteger el patrimonio, los países participantes
en esta Reunión Virtual coincidieron en ver al factor turismo
como un proveedor de recursos para el desarrollo económico
y social de las comunidades que posean patrimonio cultural. Tal
es el caso de Sudáfrica donde el gobierno, como un medio
para ayudar a mitigar la pobreza de algunos sitios, lanzó
la iniciativa de crear empleos sostenibles basados en el desarrollo
de productos artesanales empleando para esto, el producido por las
comunidades de Khoi-San. La protección del patrimonio de
dicha región tal como los sitios de pinturas rupestres o
cementerios, que forman parte de una villa cultural establecida
como base para vender los productos, es tan importante que forma
parte del Acta relativa a los Recursos del Patrimonio Nacional decretada
en 1999.
Para el gobierno suizo la relación entre patrimonio y turismo
es todavía sujeto de discordia. Si la vigilancia y el desarrollo
sobre este punto le concierne a las regiones, se podría decir
que nada impedirá la explotación comercial del patrimonio
por lo cual, los apremios previstos legalmente deberán ser
respetados, es decir que la sustancia histórica del patrimonio
sea preservada.
Para Canadá el turismo es factor de reunión de gente
tan distanciada por la geografía y las tradiciones. El turismo
cultural y natural puede ayudar a las economías de centros
grandes y pequeños, creando oportunidades para establecer
los negocios y generar los empleos. Los beneficios económicos
pueden aportar una razón fundamental y persuasiva para que
el sector público y privado apoyen a las instituciones y
los sitios culturales, estimulando la preservación del patrimonio
y el desarrollo y difusión del conocimiento patrimonial.
Los distintos niveles del gobierno canadiense reconocen los beneficios
y peligros del turismo para el desarrollo y evolución del
patrimonio cultural, y procuran promover lo primero y mitigar lo
segundo alentando al sector patrimonial a desarrollar su potencial
comercial a través del turismo. Al mismo tiempo proveen fondos
públicos y otros apoyos suficientes que permitan a los atractivos
del patrimonio cultural cumplir con su misión, así
como hacer accesible el patrimonio cultural canadiense para beneficio
de sus habitantes y visitantes de todo el mundo.
Para establecer las políticas culturales del país,
Filipinas cuenta con la Comisión Nacional para la Cultura
y las Artes dentro de la cual el tema turístico le corresponde
al Departamento de Turismo. La mayoría de los programas culturales
de esta Comisión están fuertemente vinculados con
el desarrollo del turismo cultural, considerando ambos aspectos
el social y el económico. La diversidad cultural de México
posee amplio potencial para poder impactar el desarrollo económico
y social del país a través del turismo cultural, y
además, ofrecer soluciones a los problemas de pobreza mediante
la creatividad y productividad. Por otro lado ayuda a fortalecer
los valores comunitarios de solidaridad y participación.
En México, la Coordinación de Patrimonio Cultural
y Turismo creada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes,
tiene entre sus objetivos vincular dentro de un marco interinstitucional,
las actividades turísticas con la promoción y preservación
del patrimonio cultural, y con la producción basada en la
creatividad cultural para impulsar el desarrollo del país.
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Estrategias y recursos para la preservación del patrimonio
cultural:
En cuanto a las acciones realizadas para la gestión eficaz
del turismo cultural, su planificación y acceso adecuado
al desarrollo, así como las estrategias a largo plazo para
la preservación de su patrimonio cultural, los cinco países
fijaron claramente su postura. En Sudáfrica la DACST estableció
un área dedicada al turismo cultural, responsable de facilitar
oportunidades de formación o entrenamiento a los grupos culturales
y de asegurar que lleguen a ser más instruidos en materia
financiera, así como más competitivos dentro de la
industria turística.
Suiza reconoció no disponer en la actualidad de medidas
gubernamentales, a largo plazo, para la preservación del
patrimonio cultural. No obstante, la estructura de las organizaciones
no gubernamentales a nivel local permiten mantener una vigilancia
bastante eficaz. Igualmente afirmó que realiza anualmente
programas nacionales de investigación a largo plazo bajo
los auspicios del Fondo Nacional Suizo para la investigación.
Entre estos figura el programa Paisaje y Ecosistema de los Alpes
el cual, en el contexto de la política de desarrollo sustentable,
aborda el aspecto del turismo ligado al patrimonio.
El Departamento de Turismo de Filipinas cuenta con fondos gubernamentales
dispuestos para controlar la industria turística cultural.
Las estrategias a mediano plazo realizadas por el gobierno se concentran
en el Plan para el Desarrollo Cultural a mediano plazo. Las autoridades
filipinas promueven el turismo cultural como medio para obtener
intercambios culturales constructivos en varias formas, de acuerdo
con la región y las culturas concernidas. Ejemplo de ello
es el intercambio de representaciones étnicas y rituales
entre regiones.
A pesar de contar con uno de los presupuestos más bajos
de todas las instituciones federales de México, la Secretaría
de Turismo desarrolla y aplica las políticas turísticas
en todo el país, analiza datos estadísticos relativos
al número de visitantes, los recursos erogados, lugares visitados,
ocupación hotelera, entre otros datos. Asimismo, define las
campañas publicitarias y de relaciones públicas que
se realizan anualmente. El turismo es la tercera actividad nacional
que ingresa recursos al país, lo cual presupone una mayor
inversión de recursos en esta materia. En México,
el turismo de playa es el área al que mayores recursos son
destinados en materia de promoción y difusión, aunque
no necesariamente representa la mayor cantidad de ingresos recibidos.
Aparte de las numerosas playas, México cuenta con un gran
acervo cultural expresado en su patrimonio prehispánico y
colonial, artesanías y gastronomía, promovidos hasta
hace una década de forma no tan marcada como en las playas.
En 1990-91 se crearon dos programas: Ciudades Coloniales y Mundo
Maya encargados de organizar y difundir el turismo cultural. La
estructura administrativa y el presupuesto asignado a ambos programas
ha crecido pero no lo suficiente, y hasta la fecha el desarrollo
de las actividades requeridas se ven limitadas.
El patrimonio intangible y el turismo cultural:
Uno de los temas más interesantes de la Reunión Virtual
fue éste, ya que es una de las vetas menos exploradas hasta
el momento y de la que se podría aprovechar al máximo
para sacar adelante a numerosas comunidades que sufren de pobreza
social y económica. El gobierno suizo hizo énfasis
en reforzar el apoyo a las tradiciones populares para evitar la
pérdida del saber, del conocimiento, pero también
en preservar la calidad del producto, garantizando así su
posible integración en un marco turístico. Dentro
de una perspectiva de desarrollo sostenido, la creación de
eventuales industrias culturales de patrimonio intangible no deberá
ceder a la presión de la economía turística.
Con relación a la integración del patrimonio intangible
en el turismo cultural, Filipinas ha realizado algunos esfuerzos
últimamente, por ejemplo, la reciente proclamación
de la UNESCO del Canto de la hazaña de Ifugao -The Hudhud-
como patrimonio intangible de la humanidad, promovido dentro de
la provincia misma de su origen para organizar y formar nuevos cantores
en representaciones programadas en las escuelas de tradiciones vivas,
donde los turistas puedan asistir. Existen otros programas relacionados
como el desarrollo del sitio original del Hudhud: la Roca de Pumbakhayon
como destino turístico.
Al principio de su participación en este tema, México
definió como patrimonio intangible a todo aquel acervo de
símbolos, usos y costumbres; de valores y representaciones
que dan cohesión cultural y social a una determinada comunidad:
expresiones poéticas, ceremoniales, carnavales, la tradición
oral, destrezas gastronómicas, música. Su principal
valor radica en que transmite símbolos y significados, al
mismo tiempo refleja las habilidades de aquellos que lo crearon.
El patrimonio intangible representa un recurso cultural que, complementado
con la infraestructura y los servicios necesarios, puede convertirse
en un producto turístico generador de beneficios económicos
y de bienestar social para la colectividad. Entonces, después
de haber sido identificado como recurso este patrimonio se integra
con el turismo cultural. Esta oferta cultural puede ser aprovechada
en rutas, circuitos o itinerarios culturales susceptibles de promoción.
Para su total incorporación al turismo cultural se requieren
políticas que lo estimulen y lo promuevan, así como
de la acción del Estado a través de las instituciones
involucradas en su conservación y promoción. Se necesitan
políticas claras para su aprovechamiento como recurso cultural
de consumo turístico, que debe incorporarse como factor de
desarrollo en las amplias estructuras de la economía.
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La legislación y el patrimonio intangible:
Tomando en consideración que las medidas legislativas para
preservar el patrimonio intangible no se encuentran tan desarrolladas
como las del patrimonio tangible, se esperaba en esta reunión
virtual formar un catálogo de leyes tendientes a la protección
y conservación del patrimonio intangible. Sin embargo, resultó
que dichas leyes no lo abordan tan directamente sino en relación
siempre con el patrimonio en general. En ese caso se encuentra el
gobierno de Sudáfrica, quien menciona puntualmente cuatro
Actas o leyes específicas que datan de fines de los años
noventa. Entre otros aspectos definen los sistemas para clasificar
el patrimonio tangible e intangible, el manejo y promoción
del patrimonio vivo, así como el establecimiento de parámetros
para el manejo integrado del medio ambiente y la asesoría
otorgada al ministerio nacional sobre políticas pertinentes
para el manejo del patrimonio.
También las autoridades suizas encajan perfectamente en
dicho modelo, al afirmar que las medidas de protección del
patrimonio intangible se encuentran implícitas en sus leyes
generales patrimoniales. Ejemplo de ello son la Ley sobre las lenguas,
la Ley a favor de las minorías linguísticas, las medidas
de apoyo financiero a las asociaciones culturales y/o folclóricas
a través de créditos que alienten las actividades
culturales. Aparte de la protección y la promoción
de las lenguas, de las leyes relativas a la biblioteca nacional
y a los archivos federales, Suiza reconoció que no existen
medidas legislativas como tales a favor del patrimonio cultural
intangible.
Por su parte, el gobierno canadiense no señaló la
existencia de leyes o reglamentos sobre el patrimonio intangible,
más bien hizo alusión al reto que tiene de poder trabajar
dicho patrimonio en conjunto con los gobiernos de provincia, quienes
coinciden en que el patrimonio intangible desempeña un papel
muy importante en las políticas de esas regiones, sin embargo
al ser comparado con las obras edificadas muchos de los esfuerzos
generados permanecen largamente en el área de lo tangible.
Alguna Coordinación o Centro Nacional podría valorar
las colecciones de patrimonio intangible que existen en las instituciones
federales, provinciales y municipales, y diseñar un sistema
-aprovechando la tecnología más moderna de la información-
que permita al público acceder a tal patrimonio. Sin embargo,
las políticas nacionales en general necesitan tener incentivos
para hacer este trabajo en el área de lo intangible. El gobierno
de Canadá podría introducir un programa federal de
reconocimiento del patrimonio intangible, comenzando a nivel local.
Este es un esfuerzo que debe ser realizado para asegurar que esos
programas eduquen realmente al público ya que en general
no está familiarizado con el término de patrimonio
intangible y su importancia.
Los expertos de la federación pueden ayudar a formar o configurar
los parámetros generales de los programas, pero el trabajo
cooperativo local es esencial dado que lo intangible es un fenómeno
vivo, y una meta fundamental de las políticas es su sustentabilidad.
Actualmente existe un trabajo relativo al patrimonio intangible
en un buen número de instituciones federales, pero ese trabajo
es difuso. Parks Canada ha estado concernida con el patrimonio intangible
aborigen y con el relacionado con sitios específicos bajo
su cuidado. El Museo Canadiense de la Civilización tiene
un archivo que contiene mucho material de intangible, pero su trabajo
en este campo concluyó hacia 1980. Lo que se necesita aquí
es un programa que identifique algún cuerpo administrativo
que se haga responsable del patrimonio intangible a nivel federal,
a donde las organizaciones provinciales, regionales puedan acudir
para obtener consejo o dirección.
La Comisión Nacional para la Cultura y las Artes en Filipinas,
aprobó la creación de un Comité de Patrimonio
Intangible en conjunto con un Comité legislativo de Tesoros
Vivos para atender lo concerniente a la identificación, registro,
protección, conservación, difusión y promoción
del patrimonio cultural intangible. Existe un conjunto de proyectos
legislativos resumidos en la Ley del Patrimonio Cultural de Filipinas
aún pendiente de aprobación en el Senado y en la Casa
Baja que aportaría la identificación, registro, protección,
conservación, difusión y promoción del patrimonio
cultural intangible.
La única disposición jurídica que contempla
al patrimonio inmaterial en México, se enuentra en el artículo
2º de su Constitución Política donde se menciona
que la nación mexicana tiene una composición pluricultural
sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, que son
aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio
actual del país al inciarse la colonización y que
conservan sus propias instituciones sociales, económicas,
culturales y políticas, o parte de ellas. Esta regulación
está dirigida a la preservación de las culturas de
las etnias indígenas de México y desgraciadamente
no se cuenta con una ley específica que trate con mayor amplitud
este ámbito de protección.
Los organismos internacionales:
En este mundo globalizado la protección y preservación
del patrimonio cultural y natural se ha vuelto un tema que incumbe
a todas las naciones. Para atender estas actividades organismos
como la UNESCO, ICOMOS, IUCN y el Banco Mundial, entre otras, se
han erigido como las principales agencias para la promoción
y apoyo de dicho patrimonio. Los países que respondieron
a esta Reunión Virtual, de una u otra forma participan en
los programas, foros y convenciones de los mencionados organismos.
En el caso de Sudáfrica sus museos y monumentos se han integrado
a las políticas y estructuras desarrolladas por estas organizaciones
en el diario manejo de los recursos culturales, asegurándo
así una mejor operación en las prácticas internacionales.
Las autoridades suizas señalaron en este tema que el ICOMOS
nacional había aportado su ayuda para la realización
de un inventario de los jardines históricos de Suiza. En
cuanto a los trabajos con la UNESCO destacaron que se le de una
mayor dimensión a la información salida de ese organismo,
respecto al patrimonio cultural intangible, para poder darle toda
la atención que merece su conocimiento, preservación
y difusión. A nivel internacional, Filipinas viene participando
en numerosos programas culturales realizados incluso por la UNESCO
y el ICOMOS. A la fecha las acciones de ambos organismos son insuficientes
para que el país maneje su herencia cultural, debido a la
falta de recursos, por lo cual les solicita una respuesta más
rápida en su provisión que les ayudaría enormemente.
En los últimos diez años la participación
de México, a través del Instituto Nacional de Antropología
e Historia, en relación con los diversos mecanismos de la
Convención sobre la protección del patrimonio mundial,
cultural y natural de UNESCO, se ha incrementado notablemente,
basta saber que desde 1994 México figura como miembro del
Comité del Patrimonio Mundial y ha logrado inscribir a la
fecha 22 sitios en la Lista del Patrimonio de la Humanidad. El Instituto
también participa de forma constante en diversos congresos,
talleres y conferencias organizados por autoridades gubernamentales
de diferentes países (Bolivia, Uruguay, Argentina, España,
Cuba), así como instituciones homólogas (ICOMOS, Instituto
do Patrimonio Histórico e Artistico Nacional, Parks Canada,
Colcultura, Patrimoine sans fronteries, Instituto Centrale per il
Catalogo e la Documentazione). Para tal efecto envía o recibe
representantes cuya misión en general es intercambiar experiencias
en el campo de la conservación del patrimonio cultural.
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Instrumentos y metodologías para la promoción del
patrimonio cultural:
En este último tema el objetivo era intercambiar información
relativa a los catálogos, leyes, planes de gestión
y planificación urbana, etcétera, como métodos
empleados por los países de la Red para favorecer al patrimonio
cultural. En el caso de Sudáfrica la promoción de
su patrimonio se realiza a través de las estructuras legislativas,
cuyo resultado se refleja en el establecimiento de la Agencia de
Recursos para el Patrimonio Sudafricano responsable de la protección
y manejo del patrimonio cultural a nivel de estado.
Los instrumentos empleados por Suiza son aquellos descritos en
el tema referente a su legislación, así como la realización
de inventarios federales. Hacemos notar que Suiza financía
un centro de expertos en materia de conservación del patrimonio,
ligado a las escuelas politécnicas federales. Una vez más
subrayaron que las medidas tomadas en relación con la arqueología
son insuficientes, pero pronto solucionarán dicho aspecto,
lo mismo les ocurre con el dominio del patrimonio del siglo XX en
el cual carecen de personas especializadas.
El Departamento del Patrimonio Canadiense dispone de instrumentos
o metodologías más claras, como es la serie de programas
diseñados para preservar y promover su patrimonio cultural,
en la cual destaca la gran difusión del mismo donde la asistencia
a los museos es fundamental para que sean los propios anfitriones
-actuales y futuras generaciones de canadienses- quienes conozcan
a fondo su patrimonio cultural, natural, artístico y científico.
Para tener una mejor estabilidad financiera que le permita promover
mejor su patrimonio, la federación destaca en el presente
dos nuevas iniciativas: los Sitios Históricos con un gran
rango que va desde los arqueológicos, inmuebles históricos
hasta los sitios nacionales históricos; y la segunda, desarrollar
una Estructura Política del Patrimonio tema a cargo del Departamento
del Patrimonio Canadiense, proceso que involucra consultas con las
provincias, territorios, comunidades aborígenes, patrocinadores
interesados y público en general.
Cuando se trata de desarrollar metodologías o estrategias
para la promoción del patrimonio intangible, Filipinas afirmó
que éste es el más difícil de lidiar. La respuesta
mexicana en este rubro se apoya en su legislación vigente,
la cual establece el siguiente esquema metodológico basado
en tres metas esenciales que son: identificación de los bienes
a proteger mediante declaratoria de monumentos, si se encuentran
incluidos en aquellos bienes que la Ley reconoce como monumentos.
Medidas de control de las actividades particulares, mediante diversos
actos jurídicos como el Registro de Bienes Culturales, el
otorgamiento de licencias y permisos y en su caso la aplicación
de multas; otras medidas son de fomento, como los estímulos
fiscales y la promoción para la creación de asociaciones
civiles, juntas vecinales o uniones de campesinos para la protección
de los monumentos o zonas de monumentos.
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Respecto a la identificación de los bienes, la Ley protege
automáticamente a todos los monumentos arqueológicos,
a los inmuebles construidos del siglo XVI al XIX destinados a templos,
arzobispados, obispados, conventos, al servicio y ornato público
y al uso de autoridades civiles y militares; a los documentos y
expedientes relacionados con la historia de México, etcétera.
Para todos los bienes que no estén contemplados en la anterior
relación será necesaria la emisión de una declaratoria
presidencial o del Secretario de Educación Pública.
Las medidas de control de particulares establecen en su metodología,
el Registro de Monumentos y Zonas de Monumentos en el cual se inscribirán
los monumentos arqueológicos, históricos y artísticos.
Las autoridades otorgarán permisos y licencias en casos de
obras de conservación y restauración, rescate arqueológico,
exhibición, entre otras. Enseguida realizarán acciones
de verificación e inspección para el cumplimiento
de las disposiciones jurídicas en materia del patrimonio
por parte de los particulares. Impondrá sanciones cuando
se detecte una infracción a la Ley que pueden ser administrativas
o penales.
Dos grandes medidas para fomentar la preservación del patrimonio
son: los estímulos fiscales que exentan el pago del impuesto
predial a aquellos propietarios de bienes inmuebles declarados monumentos
artísticos o históricos que los tengan bien conservados,
o que procuren restaurarlos y vivirlos dándoles un buen uso
congruente con sus valores y pasado histórico. La otra medida
se refiere a la formación de agentes sociales como asociaciones
civiles, uniones de campesinos, que se constituyan en organismos
coadyuvantes en la lucha por la conservación del patrimonio.
Las anteriores herramientas tuvieron éxito recién
creada la Ley del patrimonio cultural hace casi 30 años,
por lo cual urge una revisión y modificación a fondo
de esta legislación mexicana.
Varios son los aspectos difíciles del patrimonio cultural
en México para poder desarrollar metodologías: el
registro de los bienes, dado el enorme acervo con el que cuenta
la nación y la carencia del personal suficiente para realizar
diariamente esta tarea. Ejemplo de ello son las 200 mil zonas arqueológicas
estimadas en la República de las cuales sólo el 15%
han sido identificadas. Por otra parte, una sola institución,
el INAH, ha llevado desde su creación la mayoría de
las acciones de conservación del patrimonio cultural nacional.
Sumado a esto se encuentra la falta de eficacia en el registro de
asociaciones mediante la creación de una red más sólida
de organismos locales y académicos, que coadyuven con las
autoridades federales en la inscripción de bienes culturales
para su identificación como primer paso de su protección.
Otro aspecto básico y que debería implementarse es
la emisión de normas técnicas específicas de
la zona a proteger, como son los planes de manejo, reglamentos de
zonas, etcétera, que redunden en una protección integral
de la zona, convirtiéndose en una obligación de las
autoridades hacer estas tareas al declarar o reconocer el valor
histórico, arqueológico o artístico de un bien
cultural. Por último, urge la creación de un Sistema
de Gestión del Patrimonio Cultural que garantizaría
el éxito en el proceso de preservación de nuestros
sitios y monumentos. Para lograrlo, se necesitarán los siguientes
aspectos: creación de espacios de discusión y análisis
entre los sectores involucrados; enseguida la creación de
consejos consultivos y cuerpos de apoyo técnico para sustentar
las decisiones gubernamentales en materia de patrimonio, en especial
lo referente al aspecto científico de la conservación.
Por otra parte, debe instrumentarse una adecuada política
de descentralización y de coordinación intergubernamental
en la cual diversas oficinas, dependencias en todos los niveles
de gobierno (involucradas con el patrimonio) puedan diseñar
programas integrales de protección de los monumentos y sitios.
Además, crear una política que fomente la creación
de asociaciones civiles, y la participación de la comunidad
en proyectos sociales de conservación del patrimonio cultural
que privilegie el valor social. El diseño de políticas
económicas que tiendan a beneficiar la conservación
del patrimonio deberá incluir los aspectos fiscales, creación
de opciones de financiamiento que sean reales y benéficas
para los propietarios de bienes culturales, ante los altos costos
que puede representar la inversión en su conservación.
La herramienta más poderosa y útil de la política
integral de la conservación será los programas de
difusión que demuestren la importancia de preservar nuestros
monumentos y sitios, tanto en el ámbito social como en el
escolar. La creación de estas herramientas reflejan la necesidad
de revisar, revalorar y rediseñar la política nacional
y la legislación en materia de patrimonio cultural.
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