Anexo 1
Red Internacional para la Diversidad Cultural
Conferencia de Ciudad del Cabo, Reporte a la RIPC
14 De Octubre 2002
Quiénes Somos
La Red Internacional para la Diversidad Cultural concluyó
ayer tres días de reuniones en el Centro para el Libro. Los
186 delegados de la RIDC, provenientes de 37 países organizados
en tormo al tema El fomento de la Diversidad Cultural y Desarrollo:
estrategias locales, nacionales y mundiales.
Los delegados viajaron a Ciudad del Cabo de todos los rincones
del planeta - artistas, productores, distribuidores, responsables
de difusión, instituciones de defensa del patrimonio, activistas
culturales y académicos de la cultura, en representación
de ONGs originarias de todos los continentes y regiones. Llegamos
aquí desde los países con economías ricas y
desde los que tienen economías pobres, desde áreas
de paz y áreas de conflicto, de países con industrias
culturales fuertes y de otros cuyos artistas tienen pocas oportunidades
de ser vistos o escuchados más allá de sus propias
comunidades. La mayoría de nosotros éramos en esta
ocasión gente del Sur, o sea de una región con una
diversidad cultural rica, matizada y elevada.
Los Temas Principales de la Conferencia de la RIDC
La preocupación respecto a la homogenización cultural
es compartida universalmente por las personas. Frente al hecho de
que la globalización podría representar, de múltiples
maneras, una amena para las culturas, la RIDC está unida
en su resolución de promover la diversidad cultural, proteger
las lenguas vivientes del mundo entero, impulsar el intercambio
de producciones artísticas entre sociedades diferentes, cuidar
del patrimonio cultural y promover el apoyo a los creadores, artistas
y productores culturales en todas partes. La labor de la RIDC construye
sobre el cimiento de un entendimiento internacional expresado en
la Declaración Universal de Derechos Humanos respecto
a que la participación en las artes y la cultura es uno de
los derechos humanos fundamentales.
El apoyo al desarrollo e implementación de una nueva Convención
sobre Diversidad Cultural que brinden un fundamento legal para que
los gobiernos puedan adoptar medidas para promover la diversidad
ha venido creciendo, a partir de un concepto que se discutía
en apenas unas cuantas comunidades hace dos años, hasta convertirse
en una idea que se ha difundido muy ampliamente. Es ahora objeto
de discusión en muchas comunidades de todo el mundo. Es también
objeto de consideración de la UNESCO y del Concejo de Europa,
en La Francofonía, la OMT, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sustentable y la UNCTAD.
Pero la RIDC sabe que la Convención es solamente un primer
paso, la promoción y la promoción de la Diversidad
Cultural requieren del desarrollo de una capacidad cultural en muchos
países y en muchas comunidades. Para los artistas individuales,
los productores culturales y las instituciones culturales de los
países menos desarrollados, del mundo en vías de desarrollo
y en los países en transición, no es suficiente meramente
preservar las políticas y los programas culturales existentes:
necesitamos crear nuevos, y exigir a nuestros gobiernos y a las
agencias intergubernamentales que los implementen. Nuestras discusiones
sobre este tema hicieron ver todas las diferencias y diversidad
de opiniones que hay entre nosotros, pero emergimos unidos en torno
al compromiso de abogar, en nombre de nuestras comunidades, por
nuevos programas y políticas que garanticen que el desarrollo
se hará en bien de la cultura y del intercambio cultural.
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Nuestras Conclusiones
Diversidad Cultural y Desarrollo
La RIDC cree que es importante considerar la forma en que se debe
incorporar las preocupaciones de los países menos desarrollados
(especialmente la relación entre diversidad cultural y el
combate a la pobreza), el mundo en vías de desarrollo y los
países en transición en la Convención sobre
Diversidad Cultural. Es por ello que la RIDC `cree que los gobiernos
deben asumir obligaciones positivas al ratificarla. Y es por ello
también que instaremos paulatinamente a adquirir más
y mayores compromisos cada vez que los gobiernos alcancen la capacidad
de asumirlos.
La Convención puede garantizar un espacio para las creaciones
artísticas domésticas, pero no puede garantizar que
cada país cuente con la capacidad para ocupar ese espacio.
No puede garantizar que cada artista y cada productor cultural tendrán
la posibilidad de trabajar y de crear, de interactuar con su comunidad.
Todos los ciudadanos del mundo se empobrecen cuando se les niega
la oportunidad de experimentar la plena riqueza que se encierra
en la diversidad de todas las comunidades.
Es por ello que la RIDC se ha comprometido a abogar por que existan
las herramientas, las políticas y los programas adecuados
para garantizar el desarrollo de las capacidades culturales. La
RIDC hará un cabildeo en los ámbitos local, nacional
y mundial para asegurarse de que cada comunidad cuente con la capacidad
de desarrollar los individuos, compañías e instituciones,
tanto públicas como privadas, que requiere para darse una
voz a sí misma a través de la música, la creación
audiovisual, la narrativa y las artes.
La RIDC instará a gobiernos, instituciones, organismos intergubernamentales
y fundaciones a colaborar para garantizar que haya acceso a los
recursos, tanto financieros como humanos, necesarios para esta tarea.
Trabajaremos para poner este tema en la agenda de las agencias de
desarrollo e insistiremos en que el apoyo al desarrollo debe ser
aportado con una sensibilidad hacia la cultura y con una especificidad
cultural.
La RIDC adhiere a la siguiente conclusión de Nuestra
Diversidad Creativa:
"La cultura no es por lo tanto un medio para alcanzar el progreso
material, es el fin y la meta del "desarrollo" visto como
el florecimiento de la existencia humana en todas sus formas y como
un todo."
La RIDC reconoce que nuestra labor en estos asuntos no ha hecho
sino comenzar en Ciudad del Cabo y proseguirá durante los
meses y años venideros.
Convención
La RIDC pondrá sobre la mesa el segundo borrador de nuestra
propuesta de Convención sobre Diversidad Cultural después
de haber tomado en cuenta las contribuciones substantivas de nuestra
conferencia. La RIDC los felicita por el esfuerzo de su Grupo de
Trabajo sobre Globalización y nos dio gran placer haber tenido
una oportunidad de presentar nuestras reflexiones e ideas durante
el proceso de redacción del borrador. El borrador de Convención
preparado para la consideración de los Ministros de Cultura
es un punto de referencia significativo. La RIDC ve con beneplácito
la primera publicación de su texto de trabajo, porque éste
representará una contribución importante para el cada
vez más nutrido diálogo mundial. Y debemos cada vez
más invitar a los ministros a participar de este diálogo.
Los delegados de la RIDC sostuvieron un rico debate sobre el hecho
de que la cultura y la diversidad cultural poseen sentidos diferentes
en diversas partes del mundo. La Convención no debe engendrar
un debate sobre problemas sensibles que han sido resueltos en otros
documentos y tratados internacionales reconocidos.
En un espíritu de colaboración, ofrecemos las siguientes
observaciones específicas sobre el contenido de la Convención
propuesta.
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1. Visión de la autoridad gubernamental
La RIDC tiene el compromiso de trabajar para garantizar que la
Convención no pueda ser empleada para justificar actos que
sean contrarios a los derechos humanos fundamentales y a los principios
básicos de la democracia. Es por ello que incluimos en nuestro
borrador el reconocimiento al derecho del artista y del creador
a la libertad de expresión y a estar libre de censura. Adoptamos
igualmente en nuestro borrador el lenguaje, que ustedes contemplan,
para aportar una prohibición explícita del uso de
la Convención en tal modo que pueda violar los derechos humanos.
La Convención de la RIDC citará explícitamente
los derechos correspondientes más significativos, del mismo
modo que lo hace su propio borrador.
La RIDC cree también que el acceso a la diversidad de los
medios y a las fuentes de información, así como a
las oportunidades para producir y distribuir programación
para los medios, son condiciones fundamentales de las sociedades
democráticas. En este contexto, la transmisión por
las ondas de carácter público y políticamente
independiente, administrada con independencia respecto a los gobiernos,
así como un sector de radio y teledifusión vigoroso
desempeñan ambos un papel vital.
2. Comunidades Diversas
Debe darse un reconocimiento especial a la necesidad de proteger
las culturas en peligro de extinción, y en particular las
lenguas, incluyendo las de los pueblos autóctonos. Debe darse
un reconocimiento a la necesidad de proteger los conocimientos tradicionales.
Cuando reifiquen la Convención, los gobiernos deberían
comprometerse de manera concreta a garantizar el florecimiento de
la rica diversidad de todas las culturas que se encuentran dentro
de sus territorios.
3. Lenguaje de los Tratados Comerciales
La RIDC cree que la utilización del lenguaje del comercio
para definir los tipos de medidas gubernamentales que son permisibles
en el contexto cultural es una de las formas de construir una barrera
contra los acuerdos comerciales. Por ejemplo, empleamos este lenguaje
en los capítulos del borrador de nuestra Convención
que se refieren a la inversión, a las políticas de
competencias y la adquisición, y a los bienes y servicios
culturales.
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4. Resolución de disputas
Sacamos pocas conclusiones sobre las disposiciones relativas a
la regulación y al papel de las instituciones que son necesarias
en la Convención. Sin embargo, hacemos un llamado para que
incorporen principios fundamentales del trabajo de la RIDC en su
borrador. El procedimiento de resolución de disputas debe
ser transparente, debe garantizar que pueda haber una participación
de terceras partes y de organizaciones no gubernamentales y debe
reconocer que los derechos de los individuos son equivalentes a
los derechos corporativos.
5. Intercambio justo y equitativo
Tanto la RIDC como la RIPC están unidas en el objetivo de
llegar a n intercambio más equilibrado entre culturas. El
objetivo de la convención no es el de reemplazar la dominación
de uno por la dominación de otro, ni tampoco debería
esto promover el aislamiento de no respecto a otro. Tanto la RIDC
como la RIPC deberían revisar nuevamente nuestros borradores
para asegurarse de que disponen las mejores garantías posibles.
Dado el carácter agresivo de la agenda interna de la OMC
y las numerosas negociaciones bilaterales que están en curso,
es urgente que avancemos rápidamente para alcanzar la puesta
en vigor de la Convención. No obstante, la urgencia no debe
llevarnos a constituir un Tratado ineficaz o un foro inadecuado.
Por nuestra parte, la RIDC lanzará una campaña para
difundir información sobre el tema. Fomentaremos la conciencia
en nuestras comunidades, y a través de ellas influenciaremos
a nuestros gobiernos. La RIDC iniciará una estrategia de
comunicación multifacética y abogará por la
Convención en otros foros diversos.
Seguiremos comprometidos con el proceso de desarrollar esta importante
Convención. Estaremos atentos a su evolución y abogaremos
por la posición de las ONGs culturales del mundo. También
creemos que la inclusión de las ONGs en el proceso formal
de negociación constituirá un apoyo para los gobiernos
en sus esfuerzos por dar vigencia a una Convención eficiente
y significativa.
Nuestros Planes Para el Futuro
La reunión de Ciudad del Cabo significó un paso importante
para el desarrollo de la RIDC. La RIDC emerge de ella con el compromiso
de organizar sus actividades en el ámbito regional durante
los próximos años. Estamos determinados a multiplicar
nuestros secretariados regionales y esperamos establecer una presencia
física en varias regiones durante el año 2003. Tenemos
un nuevo Comité Directivo, que se reunirá en Croacia
en el 2003, una vez más en colaboración con ustedes.
Al Comité Directivo se unirán representantes seleccionados
durante nuestras reuniones regionales.
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Reconocimientos y Agradecimientos
Deseamos agradecer a nuestros anfitriones y a quienes nos han brindado
su apoyo. Recibimos el maravilloso apoyo y la confianza del Gobierno
de África del Sur y de la municipalidad de Ciudad del Cabo.
Los gobiernos de Canadá, Suecia, México y Croacia
hicieron todos contribuciones financieras a nuestra Conferencia.
Las fundaciones Ford, Rockefeller y Prince Claus, la UNESCO y la
OIT apoyaron igualmente este esfuerzo.
A los Ministros de Cultura del mundo organizados en la RIPC transmitimos
nuestro agradecimiento y nuestros mejores deseos por un encuentro
exitoso.
El Comité Directivo de la RIDC 2002-2003
- Leonardo Brant, Brasil
- Peter Curman, Suecia
- James Early, Estados Unidos
- Leah Enkiwe, Filipinas
- Mireille Gagné, Canadá
- Atul Kumar, India
- Richard Letts, Australia
- Katerina Marinaki, Grecia
- Nina Obuljen, Croacia
- Burama Sagnia, Senegal
- Rafael Segovia, México
- Yvon Thiec, Bélgica / Francia
- Mike van Graan, África del Sur
- Megan Williams, Canadá
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