Mesas redondas
Tema 2 - Diversidad cultural y globalización: consideración
de un Instrumento Internacional sobre Diversidad Cultural
Síntesis
El debate durante esta mesa redonda giró en torno a cuatro
cuestiones principales:
- el Instrumento Internacional sobre Diversidad Cultural (IIDC),
- los vínculos entre la diversidad cultural y los principios
universales de la democracia y los derechos humanos,
- los principios rectores de la Red,
- los comentarios generales sobre el impacto potencial de la globalización
en los países en desarrollo.
Los ministros debatieron el carácter y la función
de un IIDC. Araceli Morales de Colombia habló sobre el carácter
inclusivo del instrumento y su función en la promoción
del diálogo y los intercambios interculturales. Rafael Bernal
Alemany de Cuba alentó a los ministros a tomar en consideración
las necesidades de los países en desarrollo a fin de asegurar
que estén representados en el instrumento.
En el ámbito internacional, el IIDC fomenta la promoción
de los valores universales vinculados a la diversidad cultural,
tales como la tolerancia y la inclusión, para mejorar la
calidad de vida de todos los ciudadanos. Varios ministros hablaron
acerca de la relación entre la diversidad cultural y las
nociones de fraternidad, paz y derechos humanos. Antun Vujic de
Croacia indicó que los principios de la diversidad cultural
y los derechos humanos están estrechamente relacionados.
Amadou Tidiane Wone de Senegal se mostró de acuerdo y describió
la diversidad cultural como medio para ampliar la fraternidad humana
y promover la igualdad de culturas. Denis Molchanov de Rusia hizo
hincapié en que la promoción de la diversidad cultural
transmite un mensaje universal de paz.
En el ámbito nacional, el IIDC debería fomentar el
diálogo y los intercambios interculturales mientras garantiza
el derecho de los estados a proteger sus culturas existentes. Los
ministros trataron este aspecto del IIDC y estuvieron de acuerdo
en que los gobiernos nacionales tienen un papel importante que desempeñar
en la promoción y la protección de la diversidad cultural.
David Streiff de Suiza habló de la necesidad de que se trate
la cultura de otra forma en el ámbito del comercio. Francisco
Weffort de Brasil reconoció que la cultura debería
estar exenta de las reglas comerciales en algunos casos, cuando
se considere beneficioso. Michel Duffour de Francia opinó
que las autoridades públicas en el campo de la cultura deberían
participar en la elaboración e implementación de un
IIDC como herramienta legítima para promover y proteger la
diversidad cultural. Sheila Copps de Canadá instó
a los estados a que elaboraran herramientas y políticas en
el ámbito cultural para promover la diversidad cultural a
nivel nacional. Los ministros renovaron el mandato del Grupo de
Trabajo sobre Diversidad Cultural y Globalización para que
continuara explorando estas cuestiones y elaborara el anteproyecto
de un IIDC, como instrumento jurídicamente vinculante, para
la próxima Reunión Anual de Ministros en 2003.
Los ministros también discutieron las opciones para depositar
el IIDC. La RIPC fue considerada como una opción, entre otras,
debido a su trabajo sobre el IIDC. Ellen Horn de Noruega señaló
que la Red es un foro para el intercambio de información
y comunicación que podría servir como motor impulsor
del trabajo continuo realizado sobre la diversidad cultural. Paule
lappini de Francia reiteró el papel importante y legítimo
de la Red como lugar de intercambio de información para los
Ministros de cultura. Marita Ulvskog de Suecia también opinó
que la fuerza de la Red emana de su carácter informal y ministerial.
Brigitte Mabandla de Sudáfrica se hizo eco de esta afirmación,
y explicó en mayor detalle la capacidad directa de los ministros
para hacer avanzar las ideas y cooperar en las cuestiones emergentes
de política cultural de interés para la Red.
Alentó a los países en desarrollo a que aumentaran
su participación en la RIPC.Antonio Rudder de Barbados puso
fin al debate sobre esta cuestión afirmando que la fuerza
de la Red reside en su capacidad para actuar de agente catalizador
en cuanto a la materialización de opiniones. Los ministros
concluyeron que se debería proseguir con la investigación
sobre esta cuestión y dieron a Suiza el mandato para dirigir
un Equipo Especial de Investigaciones Políticas sobre Cuestiones
de Gobierno a fin de explorar las opciones para depositar el instrumento
e informar al Grupo de Trabajo sobre Diversidad Cultural y Globalización.
Los ministros también examinaron las repercusiones de la
globalización en la diversidad cultural y las estrategias
para superar estos desafíos. Luis Armando Soto de Colombia
sugirió que para contrarrestar los efectos negativos de la
globalización los gobiernos nacionales deberían intentar
estimular y fortalecer sus industrias culturales. Brigitte Mabandla
de Sudáfrica habló sobre la falta de preparación
de los países en desarrollo para responder a los desafíos
a los que se enfrenta el sector cultural. Alentó a los países
en desarrollo a que protegieran y promovieran sus recursos culturales
a fin de poder desarrollar plenamente su potencial. Asimismo instó
a los países en desarrollo a mejorar su infraestructura y
capacidad culturales para aprovechar el patrimonio cultural sin
explotar. Ali Amahan de Marruecos hizo referencia a los estrechos
vínculos existentes entre la diversidad cultural y el desarrollo
económico y animó a los ministros a incluir la diversidad
cultural en sus estrategias de desarrollo.
Los ministros decidieron que el IIDC debería promover los
valores universales vinculados a la diversidad cultural, tales como
la tolerancia y la inclusión, y reflejar las necesidades
de los países en desarrollo. Los ministros también
dieron instrucciones al Grupo de Trabajo sobre Diversidad Cultural
para que elaborara una versión preliminar de un instrumento
jurídicamente vinculante y al Equipo Especial de Investigaciones
Políticas sobre Cuestiones de Gobierno para que analizara
las opciones y preparara recomendaciones sobre qué organismo
debería ser el depositario del IIDC.
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