
Documento Temático
El contexto global: Desafíos a la política cultural
en el siglo XXI
La cultura es, en todas sus formas, la esencia y la expresión
fundamental de nuestro patrimonio e identidad. Durante milenios,
la interacción humana ha fomentado el desarrollo de idiomas,
culturas, tradiciones, valores e historias de carácter único
que son el núcleo de nuestra diversidad. Medios perfeccionados
de comunicación y de interacción ofrecen mayores oportunidades
para la creatividad, el desarrollo y la cohesión social.
Al mismo tiempo, nuevas tendencias especialmente la globalización,
a través de la creciente movilidad de los individuos, la
liberalización de la economía, las nuevas tecnologías
de la comunicación y la fusión de industrias
obligan a que revisemos nuestras nociones tradicionales de identidad
y soberanía. En consecuencia, es importante asegurar la capacidad
de las comunidades y países de cultivar la diversidad y la
creatividad, a la vez que participan íntegramente en el ámbito
mundial. Las políticas culturales del siglo XXI precisan
conferir poderes a individuos y comunidades para que utilicen su
creatividad, enriquezcan el sentido de la identidad cultural y mejoren
la integración social y la calidad de la vida de todos los
miembros de la sociedad sin discriminación.
Objetivos de la reunión
La Red Internacional sobre Política Cultural (RIPC) reúne
a los ministros nacionales de cultura, a fin de permitirles intercambiar
opiniones sobre el papel central que juega la cultura en la agenda
internacional. La Tercera Reunión Anual de la RIPC prolonga
la última Reunión Ministerial de Oaxaca, México,
en septiembre de 1999, así como la reunión inaugural
de la Red en Ottawa, Canadá, en junio de 1998, y tiene como
objetivo concienciar a los participantes y hacer avanzar el diálogo
sobre tres temas interdependientes de la política cultural:
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El patrimonio cultural en el desarrollo social y económico
Explora el papel del patrimonio tangible e intangible. Las deliberaciones
abordarán los desafíos y oportunidades de promover
y proteger el patrimonio con vistas al desarrollo social y económico.
La diversidad cultural y la globalización
Examina la importancia creciente de la diversidad y de la identidad
culturales en un mundo cada vez más mundializado. Las deliberaciones
explorarán cómo pueden integrarse la diversidad y
la identidad en un enfoque común del desarrollo global, en
el que se tengan en cuenta los desafíos que supone aprovechar
las oportunidades sociales y económicas para la cultura,
a la vez que se preserva y promueve la capacidad de las comunidades
para cultivar las diferencias en todos los aspectos de la expresión
cultural.
Implicaciones para las acciones nacionales
Analiza el papel de los gobiernos en la protección, promoción
y realce de la diversidad, la identidad y el patrimonio culturales.
Sobre la base de los temas y diálogos suscitados en las primeras
dos sesiones, se examinarán las políticas culturales
nacionales y los instrumentos políticos en una economía
mundial.
TERCERA REUNIÓN DE LA RED INTERNACIONAL DE POLÍTICAS
CULTURALES (RIPC)
SESIÓN PLENARIA 1 - MESA REDONDA
"El patrimonio cultural como un factor dinámico de
la continuidad cultural"
El mundo moderno se caracteriza por un contacto más directo
entre culturas con enormes diferencias en términos de riqueza
material, patrimonio cultural y experiencia social e histórica.
En la actualidad, la información y las tecnologías
de la comunicación ofrecen nuevas formas comunes de enviar
mensajes que se extienden más allá de las fronteras
culturales. Surge una nueva dimensión de la humanidad, mientras
los ciudadanos de este mundo celebran las diferencias culturales
en el contexto de sus experiencias históricas. El siglo XXI
aparece así como el siglo de la comunicación y del
diálogo entre culturas. En consecuencia, es importante examinar
el papel del patrimonio tangible e intangible y tratar el tema de
los desafíos y oportunidades que presentan su promoción
y protección para el desarrollo social y económico.
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La cultura incluye tanto los aspectos materiales o "tangibles"
de la cultura (lugares, edificios, paisajes, monumentos y objetos),
así como el patrimonio vivo o "intangible" (idiomas,
artes, artesanías, música, danza y poesía).
El patrimonio cultural, tanto el tangible como el intangible, es
esencial para la continuidad de la cultura, representando la memoria
histórica y colectiva sobre la que se forman todas las sociedades.
Además, ese patrimonio constituye el punto fundamental que
enlaza a la humanidad con su pasado y con sus perspectivas futuras.
Muchas organizaciones internacionales han realizado un amplio trabajo
sobre la protección y promoción del patrimonio cultural
tangible. Un trabajo paralelo sobre el patrimonio cultural intangible
se halla en vías de ejecución, aunque no al alto nivel
alcanzado por los programas para la protección y promoción
del patrimonio cultural tangible. Por otra parte, existe un consenso
creciente de que el desarrollo no se puede equiparar exclusivamente
con el crecimiento económico, sino que debe asociárselo
a un desarrollo humano sostenible que persigue el mejoramiento continuo
de la calidad de vida de las personas, en particular, la de los
grupos pobres y desfavorecidos que a manudo y en gran medida dependen
de un mayor consumo de recursos.
Durante la reunión anual de 1999 de la RIPC, en Oaxaca,
se propuso la constitución de un Grupo de Trabajo sobre el
Patrimonio Cultural para promover un debate internacional. La RIPC
tiene la ocasión, con este Grupo de Trabajo, de identificar
y abordar los nuevos desafíos y oportunidades en la promoción
y protección del patrimonio cultural, tanto tangible como
intangible, así como de identificar y evaluar los vínculos
entre el patrimonio cultural y el desarrollo económico y
social.
TERCERA REUNIÓN DE LA RED INTERNACIONAL DE POLÍTICAS
CULTURALES (RIPC)
SESIÓN PLENARIA 2 - MESA REDONDA
"Parámetros orientadores en la globalización.
Diversidad cultural e Identidad"
La globalización cultural es una realidad social y cultural
que unifica el mundo contemporáneo a través de las
amplias capacidades de comunicación de la sociedad moderna
y del movimiento demográfico de individuos.
La globalización, etapa más reciente de nuestra evolución,
va de la mano con el surgimiento de una serie de comunidades diferentes
que se desarrollan de manera simultánea a través del
espacio geográfico y social, llevando a las personas a identificarse
como ciudadanos del mundo. Esta necesidad de globalización
cultural no conduce necesariamente a la homogeneización y
uniformidad, ya que cada cultura tiene sus propias tradiciones,
costumbres y valores distintivos. Estas tradiciones, y los símbolos
empleados para expresarlas, estrechan los lazos entre las personas
de una misma cultura o de culturas diferentes.
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El desarrollo de amplias redes de comunicación y la influencia
de mercados abiertos ofrecen oportunidades para que surjan nuevos
medios de expresión, creando, al mismo tiempo, una apertura
y facilitando el acceso a las tradiciones existentes.
El desafío más importante que nuestra civilización
ha de enfrentar consiste en integrar las diferencias culturales
como elementos orgánicos de la sociedad contemporánea,
recogiendo los beneficios de la globalización y reduciendo
simultáneamente al mínimo sus repercusiones potenciales
de homogeneización. En otras palabras, los países
se encuentran con el desafío de reconocer y de favorizar
la diversidad cultural e intelectual y proteger los intereses y
los derechos de las minorías y, al mismo tiempo, mantener
un nivel básico de identidad compartida, cohesión
social y solidaridad nacional en un ámbito mundial.
El Grupo de Trabajo sobre Diversidad Cultural y Globalización
explora instrumentos internacionales existentes relacionados con
la diversidad cultural. Los instrumentos existentes abarcan varios
temas incluyendo los derechos humanos, la cohesión social,
la democracia y el comercio. Sin embargo, es evidente que se necesitan
nuevos instrumentos que aborden los nuevos desafíos. En el
contexto de globalización actual, es necesario estrechar
los vínculos entre la diversidad cultural y el desarrollo
económico y social, quizás mediante un nuevo instrumento
internacional sobre diversidad cultural.
TERCERA REUNIÓN DE LA RED INTERNACIONAL DE POLÍTICAS
CULTURALES (RIPC)
SESIÓN PLENARIA 3 - MESA REDONDA
"Implicaciones para la acciones nacionales"
Los países enfrentan una amplia gama de problemas complejos
que reclaman acciones en apoyo de un desarrollo humano sostenible,
esencial a la cohesión social y a la estabilidad de la comunidad,
así como al crecimiento económico.
En este contexto, los países están consideran de
más en más la incidencia de la diversidad cultural
y la globalización sobre el cambio de relaciones entre identidades
y formas de asociación locales (o subnacionales), nacionales
e internacionales. Para ello, los países necesitan promover
la diversidad cultural tanto a escala nacional como en el extranjero,
poniendo de relieve a la vez su patrimonio, su expresión
cultural, su creatividad, sus innovaciones y reforzando la cohesión
social.
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De este modo, a medida que el mundo experimenta cambios profundos
en la época de la información, los países buscan
el equilibrio apropiado entre la apertura a la cultura internacional
y el apoyo a sus propias culturas. En este contexto, es esencial
que se preserven la diversidad y la creatividad culturales ante
la globalización. La diversidad social y cultural son instrumentos
de importancia fundamental para el desarrollo sostenible. Al conservar
las raíces de la creatividad, el mundo estará mejor
preparado para enfrentar los desafíos de la homogeneización
de la expresión cultural. Al mismo tiempo, es tan importante
integrar el patrimonio cultural con el futuro, como asegurar la
administración de su pasado.
Las políticas puramente intervencionistas y proteccionistas
son de valor y eficacia limitadas. El establecimiento de nuevos
marcos de acción para la producción y la distribución
culturales es un vehículo primordial para el cambio. En ese
momento, los gobiernos deben actuar de manera innovadora e informada
a fin de poder seguir el ritmo de los cambios. Deberán crear,
en sus propios países, un clima que favorezca la diversidad
cultural e intelectual y, en algunos casos, preservar y proteger
modos de vida ligados al lenguaje, a las expresiones,
Es importante que las políticas culturales apoyen y definan
las nuevas formas de identidad y pertenencia para las nuevas sociedades,
así como los nuevos papeles de los gobiernos nacionales que
deben mediar entre las comunidades locales y mundiales. Esto conlleva
el desafío de restablecer el equilibrio de poderes y responsabilidades
en los diferentes niveles de gobierno. De manera particular, la
RIPC se compromete a fortalecer los vínculos y la colaboración
entre las naciones poniendo de relieve los intereses comunes, y
a generar ideas y propuestas concretas acerca de cómo fomentar
las políticas culturales a nivel nacional e internacional.
La RIPC tiene la oportunidad de compartir ideas y estrategias concretas
sobre el desarrollo cultural local (o subnacional). Este enfoque
refuerza también la relación de la RIPC con la red
paralela de las ONG, estableciendo vinculos entre las ONG de carácter
cultural.
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