Mesa Redondas
Tema 2
Síntesis
El presidente del Grupo de Trabajo sobre Diversidad Cultural y
Globalización, Vladimir Skok, puso de relieve las tareas
realizadas por el Grupo de Trabajo durante el año pasado.
El Grupo de Trabajo exploró los instrumentos internacionales
existentes que tienen relación con la diversidad cultural,
documentos que abarcan varios temas incluyendo los derechos humanos,
la cohesión social, la democracia y el comercio. Sin embargo,
existe una clara necesidad de nuevos instrumentos para responder
a nuevos desafíos.
La presentación del señor Skok también hizo
referencia a algunas de las preocupaciones que los países
miembros de la RIPC identificaron en la encuesta realizada por el
Grupo de Trabajo. Una de las mayores preocupaciones recurrente era
la creciente importancia del concepto de diversidad cultural, ligado
íntimamente a áreas esenciales de las políticas
de interés público que van mucho más allá
del área tradicional de la cultura, y enfocado sobre cuestiones
centrales de gobierno y de participación.
El señor David Streiff, de Suiza, abrió las deliberaciones
reconociendo que toda discusión sobre la diversidad cultural
debe tener en cuenta la situación diferente en la que se
encuentra la diversidad cultural en los países en vías
de desarrollo. El señor Mamadou Diop, de Senegal, reafirmó
esta idea al señalar que antes de que las discusiones sobre
promoción y defensa de la diversidad cultural puedan llevarse
a cabo, todas las comunidades deben ser dotadas con modernos instrumentos
de comunicación.
La ministra de cultura de Canadá, Sheila Copps, sostuvo
que aunque mucho se había hecho en la preparación
del instrumento, mucho más quedaba por hacer, particularmente
en lo que hace al desarrollo de planes internacionales de acción
relacionados con la cultura.
La discusión ministerial reconoció que la globalización
es un hecho consumado que tiene aspectos positivos y negativos en
lo que hace a la diversidad cultural. La señora Bridgett
Sylvia Mabandla afirmó, que en lugar de invertir esfuerzos
en el rechazo de la globalización, los países debieran
más bien orientar ese esfuerzo hacia el desarrollo de una
fuerte cultura local. La Ministra Ulvskog, de Suecia, se hizo eco
de esa opinión al afirmar que un método para luchar
contra las multinacionales de medios de difusión, a las que
identificó como la mayor amenaza para la diversidad cultural,
era tener una vida cultural local floreciente.
La señora Catherine Tasca, de Francia, recordó a
los ministros que no se puede preferir la diversidad cultural a
la globalización, en razón del riesgo de caer en el
aislamiento cultural. En su lugar, a los estados y a los pueblos
les cabe la tarea de promover y proteger la diversidad cultural
para restablecer el equilibrio en sus relaciones con la globalización.
La cuestión de las lenguas fue planteada otra vez durante
la discusión por la señora Ellen Horn, de Noruega,
que señaló la necesidad de mantener y aún ampliar
las medidas tendientes a proteger las pequeñas comunidades
lingüísticas. La Ministra Horn también exhortó
a los ministros a considerar debidamente las cualidades y las vulnerabilidades
de los bienes culturales, y asegurarse de que las medidas para proteger
la cultura no son vistas, simplemente, como obstáculos al
comercio.
El señor Yuriy Serheiev, de Ucrania, trajo a colación
la importancia de distinguir, en el nuevo instrumento internacional,
entre los conceptos de nacionalismo cultural y chauvinismo cultural.
La Ministra Maltais, de Quebec, Canadá, sugirió que
un nuevo instrumento internacional debiera contener previsiones
para que los estados protejan sus propios intereses culturales,
dentro e incluso fuera de sus fronteras.
Los participantes en la reunión reaccionaron favorablemente
a la presentación del señor Skok y convinieron, ampliamente,
en la necesidad de extender la reflexión sobre un instrumento
internacional para la diversidad cultural. Los ministros también
abordaron el difícil tema de la globalización y sus
efectos positivos y negativos sobre la diversidad cultural. La opinión
general entre los ministros era que se puede proteger y promover
la diversidad cultural, participando plenamente en la economía
mundial.
Volver arriba
|