1999 - Mesas de trabajo
Tema 3: retos de la cultura frente a la globalización
Resumen de los comentarios
Para lograr una discusión de alcance internacional es necesario
trabajar a escala mundial, como lo hacen otros organismos que con
toda una estructura analizan, toman decisiones, negocian y crean
leyes internacionales, lo cual en el caso de la cultura no ha sucedido
puesto que no se cuenta con un foro de esta naturaleza.
Se presenta la interrogante de ver si en un mundo global, los países
están en posibilidades de proteger su cultura. Para ello,
es necesario trabajar en forma global para crear los instrumentos
apropiados y determinar las medidas de las políticas culturales
internacionales convenientes.
Por otro lado, es necesario el evitar sujetar a las obras culturales
a las reglas del mercado puesto que éstas al estar vinculadas
a la libertad de expresión y de opinión no deben ser
consideradas como mercancías. Los Estados y los gobiernos
deben tener a escala internacional la capacidad de apoyar y promover
la cultura, tanto al interior como al exterior de su territorio.
Es posible constituir grupos de trabajo sobre los temas de la Reunión,
uno sobre la participación de la sociedad civil, otro sobre
la diversidad cultural y la globalización, y un tercero sobre
el patrimonio cultural.
(Sheila Copps, Canadá)
Se debe tratar de encontrar un consenso entre quienes se inclinan
por la idea de que el mercado es el único factor que determina
el enriquecimiento de la diversidad, para lo cual el Estado no debe
contravenir la libertad de ese mercado, y quienes consideran que
el Estado es el responsable de la diversidad de las artes y debe
asumir su protección.
El dar seguimiento a la idea de crear un Grupo de Trabajo sobre
diversidad cultural, el comercio y la globalización, con
la participación de expertos, permitiría reflexionar
y encontrar puntos en los que confluyan todas las posiciones y determinar
de esta manera las formas de cooperación internacional.
(David Streiff, Suiza)
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Hay bienes de la nación que no deben ser objeto de comercio
libre y los gobiernos deben tener la posibilidad de impedir su exportación.
Así como al interior hay monumentos que no se pueden demoler,
se reclama el derecho a hacer una política de protección
en materia cultural y el derecho a hacer una política de
promoción, singularmente en el caso del terreno del audiovisual.
El patrimonio de los Estados no es sólo el arqueológico
o el histórico, también lo es la creación contemporánea
y se deben promover y favorecer las políticas de libertad
del comercio. Se debe reclamar el derecho para hacer política,
ya sea de protección o de promoción, o bien de libertad
de comercio. Es responsabilidad de los gobiernos preservar el patrimonio,
pero se debe ampliar y favorecer la libertad de elección
de los ciudadanos.
(Miguel Ángel Cortés, España)
Para algunos países en desarrollo la perspectiva sobre la
globalización puede variar de la de los países desarrollados.
Los países deben comerciar entre ellos, pero no se deben
crear barreras para los productos culturales procedentes de los
países en desarrollo. Es necesario proteger el patrimonio
cultural para que no sea tratado como cualquier mercancía.
Es importante que la OMC reconozca la posición especial de
las industrias culturales y del patrimonio cultural.
(Ben S. Ngubane, Sudáfrica)
Se debería proponer que la UNESCO fuese un foro de discusiones
más amplias y más avanzadas sobre las modalidades
de promoción de la diversidad cultural. Para esto es necesario
provocar la sensibilización y compromiso de la UNESCO y también
sensibilizar a la opinión pública de que algunas de
las inquietudes sobre el tema coinciden en varios Estados y de que
la globalización se hace comprendiéndolos y a través
de ellos.
(Catherine Trautmann, Francia)
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En la era de la globalización es importante la creación
de instituciones apropiadas que permitan equilibrar los efectos
del mercado en la cultura. Existe un temor acerca de la subordinación
de la cultura a las políticas comerciales y al daño
que puede causar el reproducir en el ámbito cultural la desigualdad
de los intercambios comerciales. Por ello, se debe buscar el salvar
la diversidad, con el apoyo de instituciones que puedan representar
contrapesos para las instituciones que defienden el mercado.
(Abdoulaye Elimane Kane, Senegal)
La cultura no se puede separar de la economía. Las fuerzas
de la globalización y las fuerzas del libre comercio tienen
beneficios directos para la cultura. Cabe reconocer que los gobiernos
nacionales tienen un papel importante en la protección y
promoción de sus culturas, incluyendo las fuerzas del mercado.
(Alan Howarth, Gran Bretaña)
Síntesis
Ante el fenómeno de globalización, las políticas
culturales deben ir más allá del concepto del mercado,
señaló la Ministra de Patrimonio de Canadá,
Sheila Copps.
Los Ministros de Cultura discutieron la posibilidad de realizar
un trabajo a escala mundial para crear los instrumentos necesarios
y determinar las políticas culturales convenientes para todos
los países.
En particular, hubo un claro consenso respecto a la necesidad de
promover el establecimiento de convenciones internacionales, siendo
la UNESCO un marco importante, con el fin de favorecer la promoción
de las industrias culturales, al tiempo de proteger ciertos sectores
de las artes y la cultura que no se beneficien o que se encuentran
amenazados por la dinámica del mercado. En suma, como lo
señaló la Ministra Catherine Trautmann, de Francia,
la UNESCO debe constituirse en el foro donde se promueva una más
amplia discusión sobre las modalidades de promoción
de la diversidad cultural.
Los participantes evidenciaron, primero, la necesidad de concientizar
a la población sobre el hecho de la diversidad cultural y,
segundo, el derecho de cada país a establecer una política
cultural que favorezca la diversidad cultural, que la proteja y
la promueva.
David Streiff, de Suiza, señaló una divergencia importante
que aún subsiste entre los países, y donde debe lograrse
un consenso. Para algunos, dijo, el mercado es el único factor
que determina el enriquecimiento de la diversidad y la acción
del Estado no debe contravenir la libertad de ese mercado. Para
otros, al contrario, el Estado es el responsable de la diversidad
de las artes y asume su protección.
Al respecto, la representante de Quebec, Agnés Maltais,
mencionó que se debe reconocer a escala internacional la
capacidad de los Estados y de los gobiernos para apoyar la producción,
promoción y difusión de las obras culturales nacionales
al interior de su territorio y en el extranjero.
La Ministra Trautmann, al igual que la Ministra Copps, señaló
que en el marco del desarrollo de la sociedad de la información,
una de las áreas más sensibles es la audiovisual.
Los participantes consideraron, entonces, que los bienes y servicios
culturales, incluidos los medios audiovisuales, merecen un tratamiento
especial, en virtud de que son reflejo de las identidades culturales
nacionales y regionales.
El Secretario de Estado de Cultura de España, Miguel Angel
Cortés, indicó que los cambios tecnológicos
y las innovaciones en las comunicaciones tienen sus ventajas, como
es favorecer un mayor intercambio cultural. Es responsabilidad de
los gobiernos, enfatizó, además de proveer las herramientas
que protejan, promuevan y difundan el patrimonio cultural, ampliar
las opciones y favorecer la libertad de elección de los ciudadanos.
Se mencionaron algunas sugerencias para contrarrestar los posibles
efectos negativos de este "bombardeo cultural". El representante
de Noruega, Per Kristian Skulberg, indicó la importancia
de reforzar la autoestima y el aprecio por la cultural local; el
Ministro Vladimir Egorov, de Rusia, señaló que la
educación es otro mecanismo efectivo para conllevar el proceso
de globalización; el Ministro de Hungría, Attila Várhegyi,
señaló la conveniencia de contar con un idioma nacional
fuerte; y Antonio Rudder, representante de Barbados, puntualizó
la necesidad de reforzar los instrumentos de propiedad intelectual.
Por su parte, el Ministro Abdoulaye Elimane Kane, de Senegal, expresó
que la cooperación internacional deberá desempeñar
un papel fundamental en la preservación y defensa de la diversidad
cultural. Al igual que el Ministro Ben S. Ngubane, de Sudáfrica,
indicó que el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales
como la Unión Europea, deberán considerar a la cultura
dentro de sus acciones de cooperación, dado que es una manera
de promover el desarrollo y el progreso económico en los
países en desarrollo.
Finalmente, la Ministra Copps propuso la formación de grupos
especializados sobre los temas de la Reunión, con el fin
de darles continuidad. En particular, manifestó el interés
de Canadá por organizar un grupo sobre la diversidad cultural
y la globalización.
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