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Página principal: Reuniones Anuales: 1999: Informe Final
Reuniones Anuales

1999 - Documento de trabajo

I. Patrimonio a fin de siglo

Nueva concepción del patrimonio cultural

Sociedades e individuos de distintas épocas y lugares han apreciado al patrimonio cultural como una riqueza que manifiesta la identidad de los pueblos, su carácter, historia y fuerza espiritual, y que por lo tanto es fuente de orgullo y fundamento de nuevas expresiones culturales.

Además de este extraordinario valor, desde hace mucho tiempo se ha reconocido en el patrimonio cultural su condición vulnerable: no obstante la resistencia de las materias y sistemas constructivos o técnicas de elaboración de algunas de sus manifestaciones, existe la conciencia de que los fenómenos naturales, el paso del tiempo y, en muchas ocasiones, la actividad de individuos y sociedades, lo deterioran.

Debido a esa significación y a esta vulnerabilidad, las tareas de preservación del patrimonio han ocupado un lugar predominante entre los esfuerzos culturales tanto en el nivel nacional como en el de la cooperación internacional.

Hoy en día, no sólo se ha mantenido la conciencia sobre la gran importancia del patrimonio cultural, sino que ha crecido considerablemente. Más aún, el conjunto de manifestaciones consideradas como tal se ha ampliado, al grado que se puede hablar de una nueva concepción del patrimonio cultural.

En efecto, si la visión tradicional del patrimonio cultural consideraba fundamentalmente a los bienes artísticos y monumentales heredados del pasado, como las obras del arte escultórico y pictórico o las grandes obras arquitectónicas, ahora hay una conciencia cada vez mayor de que este patrimonio comprende también a las manifestaciones culturales intangibles, como son las tradiciones orales, la música, las festividades y las lenguas.

De igual modo, han pasado a formar parte de esta nueva concepción del patrimonio cultural las manifestaciones contemporáneas de la cultura, es decir el trabajo reciente o actual de los Creadores en lenguajes tanto tradicionales como innovadores, y no solamente aquellas consagradas por el tiempo.

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Plan de Acción de Estocolmo

  1. La creatividad en las sociedades favorece la creación, que es un compromiso individual por excelencia. Este compromiso es esencial para constituir nuestro patrimonio futuro. Es importante conservar y favorecer las condiciones de esta creación y en especial la libertad del artista- creador en el seno de toda colectividad.

Objetivo 3. Reestructurar las políticas y las prácticas a fin de conservar y acentuar la importancia del patrimonio tangible e intangible, mueble e inmueble y promover las industrias culturales.

  1. Renovar y fortalecer el compromiso de los Estados Miembros de aplicar los convenios y recomendaciones de la UNESCO referentes a la conservación del patrimonio tangible e intangible, a la protección de la cultura tradicional y popular, a la condición del artista y otros temas conexos.
  2. Fortalecer la eficiencia en el sector cultural mediante programas de formación para especialistas nacionales, administradores y directivos culturales, y garantizar la igualdad de oportunidades para la mujer en dichos ámbitos.
  3. Renovar la definición tradicional de patrimonio, el cual hoy tiene que ser entendido como todos los elementos naturales y culturales, tangibles e intangibles, que son heredados o creados recientemente. Mediante estos elementos, grupos sociales reconocen su identidad y se someten a pasarla a las generaciones futuras de una manera mejor y enriquecida.
  4. Reconocer la aparición de nuevas categorías en el área de patrimonio cultural, tal y como el paisaje cultural, el patrimonio industrial y el turismo cultural.
  5. Fortalecer el estudio, inventario, el registro y el catalogación del patrimonio, incluida la tradición oral, para posibilitar el diseño de instrumentos adecuados y eficaces para la ejecución de políticas de conservación tradicionales y científica al mismo tiempo.
  6. Fomentar por todos los medios jurídicos y diplomáticos la restitución y la devolución de los bienes culturales a su país de origen.
  7. Incluir y asegurar la protección de edificios, sitios, conjuntos y paisajes de valor cultural en planos urbanos y regionales de desarrollo, programas y políticas.
  8. Lograr una participación directa de los ciudadanos y las comunidades locales en los programas de conservación del patrimonio y establecer una lista de las mejores prácticas para las políticas de patrimonio.
  9. Asegurar que el turismo guarde respeto hacia las culturas y el medio ambiente y velar por que los ingresos generados por el turismo se utilicen para conservar de modo equitativo los recursos del patrimonio y para fortalecer el desarrollo cultural.

Objetivo 4: Promover la diversidad cultural lingüística dentro de y para la sociedad de información.

  1. Fomentar el conocimiento del patrimonio cultural y natural mediante los medios virtuales que permiten las nuevas tecnologías.

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Retos para el próximo siglo

Esta concepción más abierta del patrimonio cultural implica modificaciones en los esfuerzos para preservarlo, difundirlo y alentar su recreación y acrecentamiento como herencia del pasado y el presente a las futuras generaciones.

La realización adecuada de cada uno de estos esfuerzos depende cada vez más del aprovechamiento del nuevo desarrollo científico y tecnológico. Los conocimientos actuales en la ciencia y los medios y herramientas más modernos -que se suman a los tradicionales, en muchos casos complementándolos y extendiendo sus potenciales- están abriendo perspectivas insospechadas a las tareas de investigación, conservación, registro y difusión del patrimonio cultural.

En el plano de la preservación del patrimonio cultural, un aspecto fundamental son las labores de registro, punto de partida obligado para desarrollar de una manera organizada las demás tareas, con base en el conocimiento cabal del campo de trabajo, las prioridades y los recursos. A las tareas de registro pendientes en lo que se refiere a los bienes tangibles, como las piezas arqueológicas, las obras de arte y los testimonios de la historia, se suman las relativas a la riqueza cultural intangible susceptible de registro y catalogación escrita y audiovisual: grabaciones de música y narraciones orales, videos de festividades, diccionarios de lenguas. Más allá del registro, la preservación del patrimonio intangible parte de su concepción como un patrimonio vivo, que a diferencia del patrimonio tangible, se conserva en su verdadera dimensión sólo cuando es aprovechado, interpretado o recreado por las comunidades que lo originaron. En este sentido, contribuir a la preservación del patrimonio intangible significa en gran medida favorecer las condiciones para que los individuos, grupos y naciones que lo conservan puedan desarrollarse culturalmente de acuerdo con sus tradiciones.

Por otra parte, es de la mayor importancia el papel de patrimonio cultural, tanto tangible como intangible, como polo de atracción de visitantes tanto nacionales como extranjeros. El patrimonio, especialmente cuando está asociado a lugares naturales atractivos, es uno de los principales motores del desarrollo turístico, fundamentalmente como forma de difusión y de encuentro vivo con los valores culturales. Este encuentro contribuye al desarrollo social, y constituye al mismo tiempo una fuente muy importante de recursos para la realización de proyectos de investigación, estudio, exploración, rescate, preservación y difusión del patrimonio cultural, ya sea el conservado en su lugar de origen o bien el que resguardan los museos. La vinculación adecuada de estas esferas supone garantizar el respeto, por parte de todos los actores involucrados, tanto del patrimonio como de las comunidades que le son más próximas en lo cultural.

Es de gran interés que no sólo el desarrollo turístico, sino también otros tipos de desarrollo, como el urbano, el económico y el industrial, contemplen el respeto y la salvaguarda plenos del patrimonio como una condición básica. Se trata, en general, de que la responsabilidad de los gobiernos en la preservación del patrimonio se sustente en el compromiso de todo individuo y grupo de valorarlo y protegerlo. Este compromiso debe arraigarse paulatinamente, como se ha ido arraigando uno similar con el medio ambiente. Para ello, resulta fundamental el desarrollo de programas educativos que despierten esta conciencia desde los niveles escolares básicos.

Los beneficios de una participación más diversificada en la preservación del patrimonio pueden reconocerse en la labor de asociaciones civiles, patronatos, fideicomisos y otros actores culturales de la sociedad civil. Su creciente presencia ha significado la realización de proyectos de rescate, conservación y difusión del patrimonio que de otra forma no hubiera sido posible concretar. Por su capacidad de convocar voluntades y esfuerzos, de reunir recursos financieros, de intermediar y de realizar tareas, muchas veces en colaboración o con la asesoría de instituciones públicas, el fortalecimiento y la multiplicación de estos actores es fundamental.

Para esta multiplicación de actores es indispensable una profunda y amplia conciencia pública. Esta conciencia es base, entre otras cosas, de un marco jurídico adecuado de preservación del patrimonio cultural. Un marco jurídico, por más ventajoso que sea, jamás compensará una falta de conciencia pública a favor de la cultura y su conservación. De cualquier forma, se requiere de leyes adecuadas a la realidad contemporánea y los desafíos que la distinguen. El ámbito internacional y la situación de cada nación marcan condiciones para la preservación de los patrimonios mundial y nacionales que demandan la generación de consensos y su traducción en legislaciones que favorezcan los mejores mecanismos de preservación del patrimonio cultural y el acceso al mismo por parte del mayor número posible de personas.

Temas de discusión

  • ¿Cuáles son las prioridades para lograr un aprovechamiento cabal y adecuado del nuevo desarrollo científico y tecnológico en la investigación, la conservación, el registro y la difusión del patrimonio cultural?
  • ¿Qué desafíos particulares presentan las tareas de preservación del patrimonio intangible, considerando que lo propio de este patrimonio es la evolución, por tratarse de una riqueza viva?
  • ¿En qué formas se puede contribuir en lo nacional y lo internacional a la preservación y la difusión del patrimonio intangible sin que ello represente una injerencia contraproducente en los procesos culturales de los pueblos y estados-nación que lo conservan?
  • ¿Qué información arrojan las experiencias que se han tenido en la formación de una conciencia más clara y amplia de la importancia del patrimonio cultural, principalmente entre los sectores infantil y juvenil de nuestros países?
  • ¿Con qué criterios y medios hay que considerar y preservar las formas de la creación contemporánea como patrimonio del presente y el futuro?
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